El
primer dispositivo que permitió una telecomunicación de calidad fue el micrófono de carbono
(entonces llamado transmisor). Este fue desarrollado independientemente por David Edward Hughes
en Inglaterra y Emile Berliner y Thomas Edison en Estados Unidos. Aunque Edison fue galardonado con la
primera patente (después de una larga disputa legal) a mediados de 1877, Hughes logró demostrar que su dispositivo había sido
desarrollado, durante años, en la presencia de muchos testigos, de hecho la
mayoría de los historiadores lo acreditan con su invención